Energías Pensamientos:
Es mi deseo expresar mi opinión sobre estos aspectos ya que por lo que he llegado a percibir, muchos
de nosotros desconocemos totalmente la implicancia de los desequilibrios para la mente y el cuerpo.
Aquellos desórdenes de tipo neurótico, nerviosos o hasta esquizoides bajo mi perspectiva están totalmente y directamente ligados a la potencia y degradación de las energías pensamientos en nuestro cuerpo, campo vibracional o aura. Diariamente estamos siendo bombardeados por ondas provenientes del cosmos, frecuencias de radio u ondas electromagnéticas y también de nuestro propio campo colectivo compartido en este planeta.
El punto al cual quiero llegar es a la vital importancia de aprender a canalizar (concentrar e integrar) nuestras energías de manera que podamos sentirnos más en equilibrio y menos distorsionados a causa de todos estos factores.
Imaginen la siguiente situación: una pareja discute fuertemente alzando la voz, las palabras que usan, la intensidad e intención con las cuales se atacan, lastiman, son como flechas, armas de doble filo que destruyen y degradan el sistema inmunológico y estado anímico.
Situaciones como esta, lucha, imposiciones sobre otro, falta de respeto, violencia, e incontables otras, pervierten y distorsionan nuestra salud y relaciones como seres humanos. Nuestro vehículo físico es un canal (emisor y receptor), por el cual fluyen todas estas energías cual caudal de agua.
Formas de canalizar la energía existen muchas, desde salir a correr, hacer actividad física, yoga, meditar, hasta por ejemplo volvernos practicantes de reiki para disciplinar y ordenar nuestros flujos energéticos tanto como para compartirlos con nuestros hermanos.
En resumen, para mi opinión, aprender a integrar, controlar y canalizar, es el núcleo interno que debemos optimizar para sentirnos más saludables y en armonía con el entorno; todo esto también se relaciona directamente con la calidad de respiración y alimentación que llevamos día a día.
Texto por: Ignacio G. Fernández.