Curación

Las sanaciones populares forman parte del patrimonio cultural de los pueblos. Son ritos y plegarias ancestrales, transmitidos de generación en generación. A través de ellas, se tratan de manera natural, afecciones o dolencias de todo tipo y origen, como el empacho, la culebrilla o el ojeo, invocando el nombre de un Ser Superior, con Fe y Amor.

Como no hay registros escritos de estas sanaciones transmitidas de boca en boca, se desconoce el origen de este valioso conocimiento sagrado. Pero bien sabemos que, por ejemplo, instintivamente si algo duele nos llevamos la mano a esa zona, o la mamá calma a su niñito haciéndole "Sana sana, colita de rana", y en esa intención está puesto el Amor Incondicional y la Fe de que la dolencia pasará.

Eso tal vez llevó a la creación de oraciones que, por tanta repetición a lo largo de los tiempos y en conexión con las energías divinas emanadas de un Ser Superior, tomaron poder, y promueven la cura o estimulan nuestra propia capacidad de sanarnos a nosotros mismos, la cual todos sin excepción tenemos, aunque quizá olvidada o desconectados de ella.

Hay personas que consideran estas sanaciones como supersticiones, "brujería", charlatanería. Cada uno es libre de creer en aquello que más cercano siente. Lo que sí es requisito indispensable, es recomendar que la aplicación de estas técnicas no excluye la consulta al médico. Son medicinas complementarias (completan, acompañan, colaboran), no "alternativas" como equivocadamente se las llama a estas y otras terapias.